Dogged Determination | Determinación Obstinada (como los perros)
Dedication of the Basilica of St. Mary Major
Jeremiah 31:1-7; Matthew 15:21-28
How would you feel if someone you asked for help publicly dismissed you and your people as dogs? Would you bark angrily at them? Would you walk away growling with resentment? Would you run away with your tail between your legs in shame?
The Canaanite woman who came to Jesus for help did none of those things. She had a dogged determination to free her daughter from the grip of the demon that was tormenting her. She had a dogged faith that Jesus had the power to heal her. She would not take no for an answer!
It is said that you can’t teach an old dog new tricks. Perhaps. But sometimes we’re the ones who can learn something from those whom we or others might dismiss as dogs.
***
Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor
Jeremías 31:1-7; Mateo 15:21-28
¿Cómo te sentirías si alguien a quien le pidieras ayuda te despidiera públicamente a ti y a tu gente como perros? ¿Ladrarías enojado a ellos? ¿Se iría gruñendo de resentimiento? ¿Huirías con el rabo entre las piernas en señal de vergüenza?
La mujer cananea que acudió a Jesús en busca de ayuda no hizo ninguna de esas cosas. Tenía la obstinada determinación de liberar a su hija de las garras del demonio que la atormentaba. Tenía una fe tenaz en que Jesús tenía el poder de curarla. ¡No aceptaba un no por respuesta!
Se dice que no se pueden enseñar nuevos trucos a un perro viejo. Tal vez. Pero a veces somos nosotros los que podemos aprender algo de aquellos a quienes nosotros u otros podrían descartar como perros.
- Capuchin Friar John Celichowski



