Doing What He Did

Isaiah 30:19-21, 23-26; Matthew 9:35-10:1, 5a-8

Today’s gospel reading begins with Jesus continuing to carry out his mission of “teaching…proclaiming the gospel of the kingdom and curing every disease and illness.”  Moved by compassion, he calls and commissions the Twelve to do what he did.  They are to begin with those closest to them, “the lost sheep of the house of Israel.”

That same mission has been handed on to us. We’re called to teach, especially by our example. We’re called to proclaim the reign of God, especially through how we spend our time, attention, and our material resources. We’re called to be ministers of God’s compassion and grace. Like the Twelve, we can start with those closest to us: family, friends, coworkers, et al.

Jesus also gives us two admonitions.  The first is to pray: “ask the master of the harvest to send out laborers for his harvest.”  Please continue to pray for vocations of all kinds.  The second is to remember that what we have received is a grace: “Without cost you have received; without cost you are to give.”  This is a year when so many of our families, friends, and neighbors have experienced losses and trauma.  They need the comforting, healing, and transforming power of God’s grace. Let’s be ministers of that grace! jc

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

5 de diciembre de 2020

Día de la semana de Adviento

Isaías 30:19-21, 23-26; Mateo 9:35-10:1, 5a-8

Haciendo lo que Hizo

La lectura del evangelio de hoy comienza con Jesús continuando su misión de "enseñar... proclamar el evangelio del reino y curar todas las enfermedades y dolencias".  Movido por la compasión, llama y encarga a los Doce que hagan lo que él hizo.  Deben comenzar con los más cercanos a ellos, "las ovejas perdidas de la casa de Israel".

Esa misma misión nos ha sido entregada a nosotros. Estamos llamados a enseñar, especialmente con nuestro ejemplo. Estamos llamados a proclamar el reino de Dios, especialmente a través de cómo gastamos nuestro tiempo, atención y recursos materiales. Estamos llamados a ser ministros de la compasión y la gracia de Dios. Como los Doce, podemos empezar con los más cercanos a nosotros: familia, amigos, compañeros de trabajo, etc.

Jesús también nos da dos advertencias.  La primera es rezar: "Pide al dueño de la mies que envíe obreros para su cosecha".  Por favor, continúen rezando por las vocaciones de todo tipo.  La segunda es recordar que lo que hemos recibido es una gracia: "Sin costo alguno habéis recibido; sin costo alguno debéis dar".  Este es un año en el que muchas de nuestras familias, amigos y vecinos han experimentado pérdidas y traumas.  Necesitan el consuelo, la curación y el poder transformador de la gracia de Dios. ¡Ministrémosles esa gracia! jc