Only One | Sólo Uno

Wednesday of the 22nd Week in Ordinary Time

1 Corinthians 3:1-9

Life in Christ, like the rest of life, is a learning process. We don’t know what we need to do all at once, and we make mistakes—many mistakes—along the way.  

Pain and failure are often our most effective (though not beloved) teachers, and human tutors help to reinforce their lessons. St. Paul was such a tutor for the churches he founded. Each community faced its own problems.

In Corinth, a bustling, diverse and notorious port city, one of those problems was factionalism. Each group of new believers claimed to be better or more authentic than their counterparts, sometimes because of the minister who most inspired them. Paul reminded them that all ministers are servants of God and God’s people, not gods or demigods, and each had a role: “I planted, Apollos watered, but God gave the growth.”

We follow ministers, pastors, bishops, and even the Pope. But they exist only to lead and walk with us to the only One who matters—the One who gives the growth.

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Miércoles de la 22ª semana en tiempo ordinario

1 Corintios 3:1-9

La vida en Cristo, como el resto de la vida, es un proceso de aprendizaje. No sabemos lo que necesitamos hacer de una sola vez, y cometemos errores, muchos errores, a lo largo del camino.  

El dolor y el fracaso son a menudo nuestros maestros más eficaces (aunque no muy queridos), y los tutores humanos ayudan a reforzar sus lecciones. San Pablo fue uno de esos tutores para las iglesias que fundó. Cada comunidad se enfrentaba a sus propios problemas.

En Corinto, una ciudad portuaria bulliciosa, diversa y notoria, uno de esos problemas era el faccionalismo. Cada grupo de nuevos creyentes afirmaba ser mejor o más auténtico que sus contrapartes, a veces debido al ministro que más los inspiraba. Pablo les recordó que todos los ministros son siervos de Dios y del pueblo de Dios, no dioses o semidioses, y cada uno tenía un papel: "Yo planté, Apolo regó, pero Dios dio el crecimiento".

Seguimos a los ministros, pastores, obispos, e incluso al Papa. Pero ellos existen sólo para guiarnos y caminar con nosotros hacia el único que importa, el que da el crecimiento. 

- Capuchin Friar John Celichowski